1er. Dom de cuaresma Ciclo A (Id=197)
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]

Antífona de Entrada

Me invocarán y los escucharé; los libraré, los glorificaré, prolongaré los días de su vida.

[Misa]

No se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Concédenos, Dios todopoderoso, que las prácticas anuales propias de la Cuaresma nos ayuden a progresar en el conocimiento de Cristo y a llevar una vida más cristiana.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Creación y pecado de nuestros primeros padres

Lectura del libro del Génesis
2, 7-9; 3, 1-7

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en las narices un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida del conocimiento del bien y el mal.
La serpiente, que era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios, dijo a la mujer:
"¿Con qué Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?"
La mujer respondió:
"Podemos comer del fruto de todos los árboles del huerto, pero del árbol que está en el centro del jardín, dijo Dios:
"No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir"".
La serpiente replicó a la mujer:
"De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de es árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".
La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se las ciñeron para cubrirse.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 50

Misericordia, Señor, hemos pecado.
Miserere, Dómine, quia peccavimus

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis pecados.
Misericordia, Señor, hemos pecado.
Miserere, Dómine, quia peccavimus

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que tus ojos eran malo.
Misericordia, Señor, hemos pecado.
Miserere, Dómine, quia peccavimus

Crea en mí Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo Espíritu.
Misericordia, Señor, hemos pecado.
Miserere, Dómine, quia peccavimus

Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza.
Misericordia, Señor, hemos pecado.
Miserere, Dómine, quia peccavimus

Segunda Lectura

El don de Dios supera con mucho al delito

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
5, 12-19

Hermanos:
Así como por un solo hambre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado en el mundo y, sin embargo, la muerte reino desde Adán hasta Moisés, aun sobre aquellos que no Pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por lo demás Adán era figura de Cristo, el que había de venir.
Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios. Tampoco pueden compararse los efectos del pecado de Adán con los efectos de la gracia de Dios. Porque ciertamente, la sentencia vino a causa de un solo pecado y fue sentenciado de condenación, pero el don de la gracia sobreabundante que los hace justos.
En resumen, así como por el pecado de un solo hambre, Adán, vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da la vida. Y así como por la desobediencia de uno, todos fueron hechos pecadores, así como por la desobediencia de uno, todos serán hecho justos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Non in solo pane vivit homo, sed in ovni verbo quod procedit de ore Dei
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio

El ayuno y las tentaciones de Jesús

† Lectura del santo Evangelio Según san Mateo
4, 1-11

Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo, Jesús fue conducido al desierto por el Espíritu para ser tentado por el demonio. Y después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, al final tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo:
"Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes".
Jesús le respondió:
"Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios"".
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta el templo y le dijo:
"Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Mandará a sus ángeles que te cuiden y te tomarán en sus manos, para que no tropiece con las piedras tu pie"".
Jesús le contestó:
"También está escrito:
"No tentarás al Señor, tu Dios"".
Luego lo llevó el diablo a una montaña muy alta y mostrándole la grandeza de todos los reinos del mundo le dijo:
"Todo esto te daré si te postras y me adoras".
Jesús le replicó:
"Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, sólo a él darás culto"".
Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

No se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Intercedamos, amados hermanos y hermanas, ante la divina clemencia, implorando la misericordia divina en favor de todos los humanos y suplicando el perdón para cuantos hemos pecado:

Respondemos: Te rogamos, Señor, óyenos.

Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Para que, quienes abundan en bienes, sepan moderar el uso de sus propias riquezas en provecho de los necesitados, y no vivan absortos en los bienes de este mundo, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Para que, quienes se han alejado de la Iglesia, a causa de nuestros escándalos o de nuestra tibieza, se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el Señor nos perdone el pecado de escándalo, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Para que, nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la palabra de Dios produce fruto del ciento por uno, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Celebrante:
Dios nuestro, que conoces la fragilidad de la naturaleza humana herida por el pecado de Adán; escucha las oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu palabra, para que venza las tentaciones del Maligno y llegue gozoso a las fiestas pascuales.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Te pedimos, Señor, que nuestra vida sea conforme con estos dones que te presentamos y que inauguran el camino de la Pascua.
Por Jesucristo
, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Las tentaciones del Señor


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, inauguró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal, y al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a sofocar la fuerza del pecado;
de este modo, celebrando con sinceridad el misterio de esta Pascua, podremos pasar un día a la Pascua que no acaba.
Por eso,
con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Después de recibir el pan del cielo que alimenta la fe, consolida la esperanza y fortalece al amor, te rogamos, Dios nuestro, que nos hagas sentir hambre de Cristo, pan vivo y verdadero, y nos enseñes a vivir
constantemente de toda palabra que sale de tu boca.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.--17/2/2002---13/2/2005---10/2/2008---13/3/2011---9/3/2014---5/3/2017--

[Misa]